La Masía y el modelo T…

La Masía y el modelo T Al igual que Henry Ford no invento la producción de montaje en cadena, algo que hizo Ransom Eli Olds, el Barsa no invento la cantera y la formación de jugadores. En lo que ambos coinciden es que tomaron un modelo básico existente y lo perfeccionaron hasta convertirlo en referente para el resto del mundo. Y por ello son ampliamente reconocidos cada uno en su ámbito de actuación y referentes a imitar por sus competidores.

El problema es que si bien el mundo del automóvil ha progresado mucho y la competencia es muy reñida, dando lugar a numerosos métodos avanzados de producción, el trabajo que se realiza en la Masía a pesar de ser repetidamente imitado sigue sin tener comparación posible en el resto de clubs a día de hoy. Esta particularidad del FC Barcelona ha sido ya desde hace más de tres décadas su sello distintivo, un motivo para presumir y una forma de hacer las cosas. Pero al mismo tiempo ha sido un flanco por donde recibir críticas que buscan desprestigiar al club. En este mundillo mediático en el que vivimos hoy en día donde vale cualquier “nadería” convenientemente aderezada para suscitar ataques virulentos y faltos de contenido el modelo culé pareciera estar siempre bajo sospecha. Si no es por una cosa lo será por la otra. Desde que es una moda hasta que lo de los “jugones” fue solo una flor de un día producido por generación espontánea. Y por en medio un sinfín de “interpretaciones interesadas” a cual más descabellada y perniciosa.

En estos momentos se acusa del fallo del modelo debido a la presumible baja de titulares provenientes de la cantera en el once blaugrana o también a la cesión o traspaso de algunos jugadores. Como si solo por apilar juicios sesgados, irrelevantes y faltos de contenido pudiesen derribar una realidad que se sostiene por si sola pero que necesita del debido tiempo para hacerse visible.

Una de las grandes diferencias, aparte de las obvias, entre la producción en cadena y la Masía, es que si bien la primera una vez puesta en marcha no se detiene y produce ”piezas” perfectamente acabadas de forma ininterrumpida, la segunda no funciona de esa forma tan mecánica o matemática. No es un proceso robótico sino humano, y desde luego no produce coches, que no dejan de ser máquinas, sino futbolistas que en el fondo no dejan de ser personas. Por tanto pretender un proceso lineal que no tenga fallos, interrupciones o demoras es algo totalmente absurdo. Formar personas nunca será lo mismo que ensamblar piezas de maquinaria, las personas no vienen por piezas intercambiables que solo hay que ajustar para darles acabado, hay que moldearlas “a mano” y tener mucha paciencia. Y los resultados no son tan fáciles de predecir por más que sigas unos pasos predeterminados que se suponen que le llevaran al éxito. No, desde luego la formación de jugadores no puede funcionar así.

El caso es que esperar que por cada jugador que sale del primer equipo de forma automática exista en la cantera un recambio para él es comparar a los jugadores con, por ejemplo, un alternador, y al equipo con un coche. Y supongo que todos sabemos que no es así.

Este año debido a la marcha o el "agotamiento" de varios de los integrantes de la primera plantilla han llegado muchos jugadores de fuera del club y es normal que sea así, son en principio jugadores ya hechos y que buscan, aparte de fortalecer al conjunto, dotarle de solidez en todas sus líneas. A los canteranos hay que darles responsabilidad pero sin olvidar que necesitan el debido tiempo de maduración no ponerles frente al toro cuando aún no tienen el rodaje necesario, esto solo les encamina al fracaso. Es obvio que hay sus excepciones, producto como dije antes, de ser un proceso humano, y hay quienes se han saltado a veces incluso de forma prodigiosa las etapas de formación, los nombres los conocemos todos y sus méritos están ahí para atestiguarlo. Pero esos son las excepciones que confirman la norma no lo que debemos esperar per se.

Aún con eso, este año, y si no me falla la memoria, contaremos con un total de trece canteranos en la plantilla, algo que al nivel que juega el Barsa dudo que muchos puedan acercarse. Y la gran mayoría no está allí para hacer de relleno o cumplir con determinadas reglamentaciones, lo están para culminar su aprendizaje e ir aportando su granito de arena al equipo. Cuando no ya siendo jugadores hechos y de pleno derecho en el equipo.

Otro de los “problemas” que supuestamente adolece en este momento el modelo es la falta de confianza en ellos, escenificada según dicen en la política de cesiones, alguna de ellas inesperada porque no decirlo. Pero esto no es más que lo mismo que he descrito con anterioridad, no deja de ser un proceso humano, y al contrario que con los coches, en los futbolistas las piezas no encajan ni de igual manera ni en el mismo tiempo. En ocasiones hay que darles salida para que terminen de curtirse o ganar rodaje en otros equipos, la razón es muy sencilla para crecer futbolísticamente es necesario jugar. Y hay jugadores que ya no tienen cabida en el B porque se estancarían pero que necesitan los minutos que por la exigencia del primer equipo no se les podrían dar. Eso no quiere decir que no se confíe en ellos solo indica que necesitan una última capa de barniz para estar listos para soportar el peso del conjunto culé.

El continuo “ensamblaje” de futbolistas en la Masía es una realidad contrastable, nadie puede dudar de eso, tampoco de la calidad del “producto” terminado. Lo que es impensable es tratar de acotar los tiempos de finalización a unos estándares que son imposibles de cumplir. Por otra parte lo que puede ser beneficioso para un jugador no necesariamente lo será para otro y por ello en ocasiones se saltan etapas o se cubren otras que no son las acostumbradas en el proceso normal de formación interna. No hay más secreto que ese, por más que fuentes interesadas quieran marear la perdiz.

Víctimas de todo lo anterior en ocasiones vemos mayor o menor cantidad o calidad reunida en el primer equipo proveniente de la cantera, pero el trabajo y el continuo proceso de formación y trasiego no se detiene en ningún momento. Y el tiempo de maduración es la unidad básica de medida que se puede estimar pero nunca estandarizar cuando hablamos de personas, obviar esto no es más que un sinsentido que no conduce más que a un error o a una interpretación interesada.

Desde luego también hay que mencionar algo que es inherente a cualquier proceso humano, el error, los hubo, los hay y los habrá, eso es tan inevitable como la no estandarización del tiempo de formación. Y los errores los hay en los jugadores y en los formadores, o en quienes toman las decisiones sobre su futuro. Esperar que aquí tampoco existan no es más que fabular el fútbol.

Así que yo estaría muy tranquilo al respecto del futuro, en realidad viendo lo que viene apretando desde el B estoy muy esperanzado, ya que lo que se avizora puede dejar a esta generación dorada como un mero recuerdo, siempre y cuando se cumplan las previsiones que despierta la hornada de jóvenes valores que empiezan a despuntar. Lo cierto es que con sus diferencias la Masía puede seguir presumiendo de salud, de innovación y de liderazgo en su parcela, y ya no produciendo viejos modelos T sino dando vida a los más modernos deportivos blaugranas.

 

"Soy lo que soy gracias a los valores de la Masía" Lionel Messi

 

Weed

No hay comentarios:

NOS INTERESA MUCHO LO QUE OPINAS DE ESTE ARTÍCULO, DEJA TÚ COMENTARIO, SIEMPRE QUE NO SEA UN INSULTO O DESCALIFICACIÓN, MUCHAS GRACIAS!!
Para insertar imagenes: [img]URL de la imagen[/img]