Decían…

DecíanDecían que este Barsa había perdido el rumbo, que entre tanto lio institucional la deriva era su destino. Decían también que se había traicionado el estilo y el ideario que nos hizo un equipo ganador. Hablaban de ineficiencia, trampas, y marrullerías varias que impedirían que el equipo se conjuntase para alcanzar cotas superiores. No han contado, claro, que todo ese ruido mediático no alcanzaba a resonar más allá de los titulares de nuestra prensa. No dijeron, por su puesto, que un equipo de elite con media plantilla nueva y con nuevo entrenador necesita tiempo para ensamblarse y encontrar su estado de forma ideal. Y por descontado no nos contaron que un equipo no se hace en dos meses sino que se arma a lo largo de un año o más.

Decían que Luis Enrique no era el técnico apropiado, que la faltaba talento y experiencia y le sobraba soberbia y malos modos. Nos contaban que despreciaba al aficionado y que sus modales no eran los mejores. Nos soplaban al oído que el asturiano no encontraba el esquema de juego adecuado y que sus rotaciones volvían locos a los jugadores. Nos recordaban además que su mal carácter agrietaba el vestuario creando un clima insostenible que dinamitaría al club. No han contado, claro, que talento e ideario le sobra a paletadas, que de tan claras que tiene sus ideas no necesita que una corte de serviles aduladores y mercaderes del morbo se las validen. Tampoco mencionaban que sus malos modos, respuestas secas y sin entrar al trapo,en realidad, solo se las dedica a esos mismos periodistas que le han crucificado durante toda su vida deportiva solo por el pecado de abandonar el Madrid. Desde luego que jamás dijeron que ganado o perdiendo en ningún momento ha cambiado su forma de trabajar, que ganando o perdiendo las continuas rotaciones no han cesado y que el conjunto hacía años que no se veía tan compacto, motivado y con las ideas tan claras. Por no decir que no nos contaron que la plantilla es una piña y que lo demuestra dentro y fuera de la cancha.

Decían que Messi ya no volvería a ser el de antes, que su momento había pasado. Que ya no estaba motivado y que su “desastroso” mundial lo había hundido. Contaban que estaba a disgusto en el club y que se quería marchar lejos de técnico y directivos, los cuales la vida imposible le hacían. Argüían que sus números y estadísticas no se acercarían más a los que nos había acostumbrado en esta década prodigiosa que nos ha regalado. No han contado, claro, que Leo no solo es el de antes sino mucho mejor. Que con un rango de actuación mucho más amplio y con mayor libertad en la cancha sigue goleando y  asistiendo como siempre pero que encima está creando fútbol y juego como nunca. Que sigue rompiendo records y dejando estadísticas que no están al alcance de nadie y que de no mediar una catástrofe en forma de lesiones los dejara a las puertas del Olimpo donde nadie los podrá alcanzar. Y que para remate final sigue tan a gusto y tan determinado por culminar su carrera en el Barsa como siempre y que se niega por activa y por pasiva a negociar su salida del club.

Decían que Neymar era un fisco total, un derroche de millones en contratos mal amañados y una mala copia de Robinho's varios que no llegaron a triunfar. Contaban que su primer año no justificaba tanto ruido y que en su segundo la cuesta abajo no haría más que reforzar el argumentario. Hablaban de su carácter díscolo y de su afición a las juergas y los amigotes, mal perenne, como saben, de los alegres brasileños. Y que esto le conduciría directo al desperdicio de un talento que en el fondo no era para tanto. No han contado, claro, que después de un primer año de adaptación más que aceptable, dado el tamaño del cambio, su físico y su edad, empezó el segundo como una moto. Y que a esta tierna edad ya está dejando a la altura del betún registros y estadísticas de los “dioses consagrados” que veneramos hoy. Tampoco nos contaron que más allá de algún video en las redes ni un solo affaire le han podido fabricar en lo personal y que su conducta de tan ejemplar da para un manual. Que de los problemas de su contrato no tiene culpa él, lo sabe todo el mundo, y que el tamaño real de los mismos está más marcado por la inquina que por lo legal también. Y en el fondo no nos contaron que lo que se gesta en Barcelona es el proyecto de un crack sideral.Decían

Decían de Xavi Hernández que lo suyo era coger el camino al geriátrico que no daba el pego ni para desfilar como modelo de la MLS. Que su tiempo había pasado y que de su estilo y dirección solo quedaba un recuerdo que, después de todo, tampoco era para tanto. Sopesaban que era un lastre para el juego y que su presencia solo estorbaba el tránsito hacia el futuro, uno en el cual el buen fútbol dejaría paso al automatismo, las carreras y el físico por encima del arte. No han contado, claro, que el talento no se jubila ni que el que tiene retiene, y que lo que tiene que correr es el balón y no el jugador. Omitieron que estando tan acabado como estaba, le ha dado para ser de los mediocampistas con más minutos de juego del equipo y sin deslucir en ningún momento. Tampoco nos contaron que ese, el del perfil único, se ha adaptado sin problemas de jugar en horizontal a moverse en el cartesiano del vertical y el horizontal y que de su saber está el cuándo moverse en cada uno de ellos.

Decían que la defensa este año sería un coladero de proporciones dantescas. Nos contaron que la falta de fichajes de nivel para el centro de la zaga sería el contrapeso que hundiría al equipo. Hicieron hincapié en la imposibilidad de que los que había diesen el nivel necesario y que los que llegaban no alcanzaban ni para un mal remiendo. Nos contaron, en suma, que cuando el balón cruzara la media en dirección a nuestro arco las plegarias de la parroquia culé inundarían a San Pedro. No han contado, claro, que precisamente la defensa está siendo la línea más en forma del equipo y la que más alegrías está regalando este año. Han omitido el excelente estado de forma de todos los que ocupan esa línea, y que llegaron hombres y no nombres que cumplen a la perfección con lo que Luis Enrique les encomienda. Olvidaron contar que el Barsa siempre ha defendido como un equipo, y que si esto no sucede, da igual a quien tengas en el centro de la zaga que no podrá achicar con todo lo que le llegue.

En resumen, entre lo que nos decían y lo que ha pasado media un abismo que ningún plumilla se ha atrevido a llenar. Y no por falta de ganas sino de voluntad de enmendar las mentiras que nos contaron para poder embarullar. Que este no es el Barsa de Guardiola lo sabemos todos pero que puede ser tan bueno como aquel lo empiezan a sospechar y que no hace falta hacer un calco de aquello para volver a triunfar. Que el estilo es el mismo pese que a cada técnico le dé por interpretarlo a partir de su manera de pensar. Y que en definitiva una cosa es lo que decían y otra muy distinta lo que ha terminado por pasar.

Entre lo que dicen ahora y lo que suceda a final del año también mediara un abismo. Tan amplio como el espectro de las odas que vomitan a diario las incongruencias de los medios que se niegan a relatar lo que acontece, mientras se dedican a inundarnos con el imaginario que les dictan al oído como sucedáneo de la realidad.

Que bien juega este Barsa y que bien nos lo esta haciendo pasar, pesé a que no nos lo cuenten y solo lo tengamos que presenciar.

 

"El Barça debe seguir siendo fiel a sus principios, con una mayor variedad de recursos tácticos” Luis Enrique Martínez

"Vamos a utilizar todos los recursos tácticos para sorprender a los rivales. No seremos un equipo previsible” Luis Enrique Martínez

“Ya hacía variantes tácticas en el Barça B, peor no nos veía ni San Pedro” Luis Enrique Martínez

 

Weed

6 comentarios:

Futbolín dijo...

Se dicen tantas bobadas, jajaja
Te ha quedado redondo el post enhorabuena Nacho.

Txetxo7 dijo...

Posiblemente, a final de temporada, todos los PAPANATAS, monigotes y demás fauna de la central lechera tendrán que enterrarse debajo de las piedras si tuviesen algo de vergüenza. Cuando el deseo puede más que la realidad...toda la manada de parásitos a sueldo asoma el morro...En el fondo, como bien dice Weed, se huelen la tostada y no asimilan volver a ser aspirantes y seguir a rebufo...Seguirán escupiendo veneno y suciedad...es su naturaleza...Afortunadamente, sobre el tapete verde es donde se demuestra quien manda...Incluso con arbitrajes infames y miserables en varios partidos, el FCB acabará poniendo el bozal a los payasos de turno. Nada nuevo bajo el sol...Saludos Weed y demás lectores.

Míguel Ángel dijo...

Gran Weed.

Todo esto forma parte del circo del fútbol, ya sabes, el opio del pueblo.

A final de temporada haremos el análisis, pero en el camino es más divertido ir comentando lo que a cada uno le parezca, eso también forma parte de la salsa del fútbol ;-)

Saludos

Paco Vivas dijo...

Ya sabes, esto lo pueden repetir después de la derrota con el Málaga y hoy después de la exhibición en Manchester solo vociferan el fallo del penalty. Esto es y será así, mientras el odio sea lo unico que rige sus cabezas. Nosotros, a disfrutar. Que maravilla de Leo, un disfrute para los amantes del fútbol. Abrazos amigo.

Anónimo dijo...

Sigueme en twitter de parte de ElPenalti2015a @CheNFurecido q tengo q comentarte una cosa.

Anónimo dijo...

Afortunadamente fuera de Iberia no tenemos que soportar tanta dosis de estiércol que vomita la Central Lechera, pero allá aquellos que se lo creen. Un saludo desde El Salvador Weed ��

NOS INTERESA MUCHO LO QUE OPINAS DE ESTE ARTÍCULO, DEJA TÚ COMENTARIO, SIEMPRE QUE NO SEA UN INSULTO O DESCALIFICACIÓN, MUCHAS GRACIAS!!
Para insertar imagenes: [img]URL de la imagen[/img]